Ignacy Jóźwiak, miembro del sindicato polaco «Iniciativa de los Trabajadores» (IP) entrevistó a Yuri Samoilov, presidente del Sindicato Independiente de los Mineros de Kryvyi Rih.

-Yuri, gracias por tomarte el tiempo para esta conversación sobre las condiciones extremadamente difíciles que enfrentan en esta guerra. Para empezar, nos gustaría que nos contase un poco sobre usted y su papel en el movimiento sindical en Kryvyi Rih.

Mi nombre es Yuri Samoilov y soy presidente del Sindicato Independiente de los Mineros en la ciudad de Kryvyi Rih. Además, represento a la Confederación Local de Sindicatos Independientes, que también incluye a trabajadores ferroviarios, profesores, médicos y trabajadores de la industria de servicios. En la actualidad, el Sindicato de los Mineros también incluye a trabajadores metalúrgicos, y algunos trabajadores médicos también son miembros.

-¿Cuándo se fundó la organización?

En Kryvyi Rih, la fundamos en 1992.

-¿Cuáles son los mayores empleadores, o las empresas más grandes de Kryvyi Rih, además de Arcelor Mittal, que todos conocemos?

Hay minas, fábricas y plantas de procesamiento de metales, de propiedad de los oligarcas ucranianos: Yaroslavsky, Kolomoisky, Akhmetov. Cuando vamos a la huelga, tenemos un conflicto con estos tres oligarcas.

-¿Y ustedes tienen implantación en la base de Arcelor Mittal?

En la Arcelor Mittal tenemos un comité de alrededor de 400 personas, incluidas las empresas tercerizadas. Hay alrededor de 1.000 personas empleadas directamente allí, y la tercerización pueden llegar a 20.000 mas. La mayoría está tercerizada y son de empresas locales. En este momento tenemos dos comités allí.

-¿Cuántos miembros tiene el sindicato en Kryvyi Rih?

Alrededor de 2.400.

-Usted mencionó una vez que ocurren huelgas en la ciudad todos los años, ¿cuándo fue la última?

La última gran huelga fue en 2020, con un grupo de trabajadores que permaneció 46 días debajo de la tierra. Inicialmente había alrededor de 500, y al final de la huelga había alrededor de 50 personas en el subsuelo. Además, hubo protestas, con marcha al palacio presidencial en Kiev, cuando tuvimos una reunión con el presidente. Hubo conflictos con la policía. Luchamos por un aumento salarial de 30% y por la protección de las garantías sociales de los mineros y las mineras. A los empleadores se les ocurrió que trabajar bajo tierra ya no era peligroso ni perjudicial, que la gente ya no trabajaba más en malas condiciones, y esto desató el conflicto, que todavía sigue, solo que ahora está cambiando. Pienso que en los próximos dos años se repetirá esta historia por garantías sociales.

¿Cuál es la situación industrial de Kryvyi Rih ahora?

La industria está operando con cerca de 30% de su capacidad. Algunos trabajadores están de licencia. Donde estamos presentes como sindicato, esto se hace de manera muy civilizada, donde no estamos, la gente simplemente es expulsada sin recibir su salario. Muchos hombres de Kryvyi Rih sirven en las fuerzas armadas. Las personas están bajo estrés constante, porque hay «poco» trabajo que recibe «poco» dinero. Yo enfatizo: «poco». Porque también hay un contexto de ningún trabajo y ningún dinero. Hay muchos desplazados internamente, refugiados en la ciudad. De Zaporizhzhya, de la región de Donetsk, sobre todo. La mayoría de ellos está buscando trabajo. Esto también genera cierta presión, porque los patrones siempre pueden contratar a alguien, especialmente en las empresas pequeñas, y los salarios ahora están siendo recortados en casi todos los lugares.

-¿Qué tipo de salario reciben los trabajadores durante el período de licencia laboral?

Alrededor de la mitad de lo que les pagaban en el trabajo. O nada.

-¿Y esto es legal?

Sí, ahora es legal. Algunas de las garantías sociales fueron quitadas por el Verkhovna Rada (parlamento ucraniano) y las autoridades.

-¿Y cómo cambiaron las relaciones laborales y los salarios durante la guerra, entre aquellos trabajadores que mantuvieron sus empleos?

Si hablamos globalmente, hay un fondo de protección laboral, y tal vez alguien mantenga su salario. Pero, entre la mayoría de los trabajadores, los salarios se han reducido, principalmente porque se han reducido o eliminado por completo varias subsidios y bonos.

-¿Y cómo ha cambiado la jornada laboral?

Varía mucho, empezando por el hecho de que algunas personas trabajan uno o dos días a la semana. También están los que trabajan doce horas por día, seis días a la semana. La legislación en general ha dejado de funcionar aquí. La gente trabaja debajo de la tierra no durante siete horas, sino durante diez horas. En la superficie, la gente trabaja durante doce horas. Ellos justifican eso con el toque de queda. No han podido manejar la logística del toque de queda desde hace seis meses, y de alguna manera no lo harán. En cambio, las empresas prefieren adaptarse lo mejor que pueden. Están apareciendo turnos más largos en el subsuelo. Tenemos toque de queda en la ciudad de las 10 de la noche a las 6 de la mañana.

-¿Y no hay pases especiales (descansos)?

No. Es difícil establecer algo aquí, ahora es una cuestión militar.

-¿Y cuáles son ahora las tareas principales de los sindicatos en Kryvyi Rih?

Al igual que al comienzo de la guerra, nuestra tarea es ayudar a nuestros miembros que ahora están sirviendo en el ejército. Sobre esto hablo de suministros militares a un nivel muy básico: ropas, mudas, cosas abrigadas, que se necesita cambiar para mejor. El invierno ya ha comenzado y es duro. Antes de la guerra, un empleador no tenía derecho a despedir a un empleado sin la aprobación del sindicato. Ahora se les ha otorgado ese derecho y están muy ansiosos por ejercerlo. Dicen que no hay trabajo y ya está. No tienen que dar un motivo para el despido. Elon Musk estaría feliz, porque estos son sus métodos: liberalizar las relaciones de trabajo.

Pero, ¿qué más hace el sindicato ahora? A veces, por ejemplo, varias personas me llaman y me dicen: «mi pariente murió en el frente, y su cuerpo está tirado en algún lugar en una franja neutral no lejos de la ciudad, ayúdenme a recogerlo». Verá, en Europa los sindicatos tienen miedo solo de pensar en eso, y aquí tuvimos que lidiar con eso de alguna manera, y lo hicimos.

Hay muchas otras cuestiones de las que hablar, relacionadas con el ejército, pero ¿por qué estamos hablando de esto? Porque varios cientos de miembros de nuestro sindicato fueron reclutados para el ejército, pero todavía están empleados en las empresas. Sus contratos de trabajo no han sido rescindidos, al menos por ahora, pero todo puede pasar. Son miembros de nuestro sindicato y continúan siéndolo. Aquí todo está interconectado: las relaciones laborales, la situación en las empresas, la situación en la ciudad, diferentes relaciones personales. Podemos decir que el sindicato lo aborda todo. La legislación en Ucrania está fuertemente liberalizada. Los soldados también son trabajadores, y no se reconoce el sindicato en el ejército. Y es cierto que un soldado del ejército no puede ser despedido, solo puede ser muerto o herido.

También realizamos tareas de ayuda humanitaria con nuestros miembros del sindicato. Se puede decir que transferimos las actividades del sindicato al área militar. No sé cómo es en otros países, pero en Ucrania no existe tal cosa, aquí incluso hay una prohibición de los sindicatos en las estructuras del ejército. Hemos intentado en el pasado establecer tales sindicatos, pero fueron rápidamente destruidos.

-¿Y dónde sirven los miembros de su sindicato, sirven juntos o en unidades diferentes?

La mayoría sirve aquí. Antes de la guerra y al comienzo de la guerra, aquí se formaron unidades de defensa territorial. Hubo lo que yo llamaría una tercerización. Esto puede parecer ridículo, pero hoy estaba conversando con uno de nuestros activistas y hay muchos matices legales con esto. Por un lado, son militares, por otro no, y en el tercero no está nada claro. Pero de todos modos, las gentes de nuestro pueblo está en todas partes, desde Jarkov hasta Kosy Kinbursk. Tengo contactos prácticamente a lo largo de toda la línea del frente.

-¿Cuál es la actitud de los miembros de su sindicato hacia la guerra ahora, qué ansían, qué esperan?

La mayoría de la gente espera la victoria. Tenemos esperanza en la victoria, pero también tenemos un enfoque de clase.

-¿Y qué puede cambiar después de la victoria, en Kryvyi Rih y en Ucrania?

Personalmente, espero un aumento de la autoconfianza entre el pueblo. En las últimas décadas, las personas han perdido la fe en sí mismas y en quienes las rodean. En las instituciones sociales, en el sindicato, en el ejército. El ejército ahora tiene un apoyo muy fuerte, aunque todo el mundo sabe cuáles son los problemas existentes. En nuestro país, el ejército y el pueblo son uno y lo mismo. Esta es la diferencia entre nuestro ejército y el ejército ruso, aquí todos, incluso si no están en el frente, ayudan. Y sobre eso también quería hablar, porque aquí tenemos una movilización interna y horizontal que puede corregir los errores cometidos por las autoridades. Estoy pensando más en el área económica, no en la militar.

.¿Y cuál es la situación en Kryvyi Rih ahora; parece haber sido bombardeada nuevamente?

La situación es muy difícil. No hay electricidad en la mitad de la ciudad, los mineros están debajo de la tierra. Hace media hora recibí la información de que fueron evacuados. Hoy pienso que podríamos usar Starlink, porque muchas veces no hay comunicación. De todos modos, pueden ver a algunos de nuestros hombres, y que yo recientemente no pude comunicarme con ellos, internet no funcionaba, incluso la red móvil no funcionaba. Cada vez tenemos más problemas con la electricidad y las conexiones, y todo indica que el periodo invernal será peor.

-¿Hubo algunos cambios en la ciudad después de la liberación de Kherson y de las ciudades vecinas? (La conversación tuvo lugar cuatro días después de la retirada del ejército ruso de Kherson).

El ambiente cambió. Me encontré con personas del Óblast de Kherson que ahora viven en Kryvyi Rih, y se estaban preparando para volver a casa, al campo, a las pequeñas ciudades. Pero ¿qué tipo de humor puede haber cuando llegas a casa, y la casa no está allí? En algunas aldeas no hay ninguna casa, como durante la Segunda Guerra Mundial. Incluso los techos no existen, no hay ninguna construcción. Volodya, un minero de Kryvyi Rih, estuvo en el sur. Dice que el olor de los cadáveres era terrible. Por eso no hay euforia, aunque sí alegría por la liberación de Kherson. Allá es difícil, no hay agua ni luz, no hay gas, en una ciudad donde viven unas 350.000 personas. Ahora podrían ser 150.000, porque más de la mitad ya se fue. Dicen que más de 100.000 se fueron a Rusia, pero hasta donde sé, la mayoría de ellos fue directamente a Polonia a través de Letonia y Lituania. Todos temen que seamos obligados a realizar algunas negociaciones. La situación en Ucrania puede permanecer así algunos años más.

-También me gustaría preguntarle sobre la situación y el papel de las mujeres en el movimiento laboral en Kryvyi Rih.

En Kryvyi Rih, las mujeres mineras tienen un papel de liderazgo en nuestra organización. La huelga de 2020 en gran medida estuvo sobre los hombros de las mujeres. Ellas fueron muy activas. Hay minas en nuestra ciudad donde trabajan más mujeres que hombres. Las mujeres sienten la protección que les brinda el sindicato. Entienden que si no hubiese habido un sindicato y una huelga en 2020, tendrían que trabajar cinco años más para jubilarse, tendrían dos semanas menos de vacaciones. Ahora los mineros tienen un promedio de 52 días de vacaciones, y había una propuesta para reducirlas a 28 días. Es obvio que hay algo por lo que luchar. En nuestro sindicato, las mujeres representan alrededor de 30% de los miembros, son mineras y metalúrgicas.

-¿Y cómo les afectó la guerra?

Hay mujeres que fueron al frente, hay integrantes de nuestro sindicato que ahora están luchando. Algunas mujeres fueron a Polonia y la República Checa al comienzo de la guerra. La mayoría ha regresado. La mayoría de las mujeres ahora está aquí y trabajando.

-¿Hay algo más que le gustaría agregar, tal vez haya algo que le gustaría decir que no le he preguntado?

Estoy muy agradecido a su organización [IP] y encantado de habernos conocido. Ya hemos tenido a su delegación con nosotros algunas veces, y están haciendo un documental sobre nosotros. De esa manera, más personas sabrán de nosotros. Llevamos varias décadas luchando. Ahora saben más de nosotros y eso nos da más fuerzas, tanto a nosotros como a ustedes. Cuanto más hablemos, más fuertes seremos, estoy convencido de eso.

-¿Qué espera entonces del movimiento obrero internacional?

Espero con ansias la consolidación internacional del movimiento sindical independiente, esto es muy importante. El movimiento sindical en el mundo está establecido desde hace mucho, pero desde mi punto de vista, todo se ha burocratizado. Esas estructuras no se ocupan de las actividades sindicales, sino de algunas actividades culturales y literarias. Hay, separadas, estructuras sindicales y miembros sindicales. Ahora estamos, junto con ustedes, cambiando eso. Espero que nuestros encuentros y discusiones ayuden reconstruir todo esto desde cero.

Gracias, ¡victoria para todos!

Yuri Samoilov 

presidente del Sindicato Independiente de los Mineros en la ciudad de Kryvyi Rih. Además, representa a la Confederación Local de Sindicatos Independientes, que también incluye a trabajadores ferroviarios, profesores, médicos y trabajadores de la industria de servicios.

Fuente:

https://laboursolidarity.org/