Las fuerzas ucranianas emprendieron este lunes un intento de ofensiva en las regiones de Nikoláyev y Jersón, pero sufrieron bajas significativas al ser contrarrestada por las tropas rusas.

Asesores militares de EE.UU. ayudaron al Ejército de Ucrania en la preparación de su contraofensiva en el sur del país contra las tropas rusas, informa la CNN citando a funcionarios estadounidenses, de la OTAN y fuentes ucranianas.

Esa asistencia incluyó la participación en «juegos de guerra» con Kiev, diseñados para ayudar a las fuerzas ucranianas a tener una idea clara de cuántos efectivos y equipo militar se necesitarían para que la operación tuviera éxito en diferentes escenarios.

En los preparativos, Washington instó al país eslavo a efectuar una contraofensiva limitada tanto en sus objetivos como en geografía, y no una ofensiva en múltiples frentes como lo planeaban inicialmente en Kiev. A partir de esas sugerencias, las tropas ucranianas concentraron sus acciones en la región de Jérson.

Ofensiva fallida

Al respecto, el Ministerio de Defensa de Rusia comunicó que este lunes las Fuerzas Armadas de Ucrania emprendieron un intento de ofensiva por tres direcciones en las sureñas regiones de Nikoláyev y Jersón, pero sufrieron bajas significativas al ser contrarrestada por las tropas rusas.

El portavoz del Pentágono, el general Pat Ryder, dijo a CNN que Washington mantiene un diálogo militar «rutinario en múltiples niveles» con Kiev, brindándole toda la información posible. «En última instancia, son los ucranianos los que toman las decisiones finales para sus operaciones», agregó.

Según las fuentes citadas por el medio de comunicación, en la actualidad ya parece haber una «paridad» entre las tropas ucranianas y rusas. Pero al mismo tiempo dudaron en catalogar la operación lanzada este lunes como una «verdadera contraofensiva«. El éxito de Ucrania en la recuperación del territorio perdido sigue siendo una incógnita, señalaron.

Una fuente de la OTAN y otro oficial estadounidense comentaron que las capacidades ucranianas, reforzadas con armas sofisticadas y efectivos entrenados en algunos países miembros de la alianza, han «cerrado una brecha importante» en los combates contra las fuerzas rusas.