Se empieza a cerrar el cerco sobre quienes mandaron a hacer los afiches

La investigación por los carteles agraviantes contra Cristina Kirchner cobró un fuerte ritmo en dos de los expedientes. Por un lado, a raíz de un pedido de la justicia porteña, se detectó el galpón desde el cual salieron los fijadores: como anticipó Página/12 en exclusiva, en la calle Juan José Pasó de Morón. Allí fueron detenidos cuatro fijadores, que obviamente no tienen responsabilidad alguna y el dueño del lugar, que estuvo a cargo del operativo de pegar los afiches. Pero en la causa que conduce el fiscal Leonel Gómez Barbella, a raíz de la denuncia del publicista José Albistur, se presentó el dueño de la empresa de Lanús en la que se imprimieron los afiches. El empresario entregó documentación que indica que los carteles fueron hechos a pedido de un empleado de la propia imprenta, Francisco Serrano, pero éste habría admitido que quien mandó a hacer los afiches fue el publicista macrista Valentín BuenoLa Justicia ordenó la detención de Serrano y le tomarán declaración para que diga quién hizo el encargo. 

Además de la camioneta donde se trasladaron los afiches agraviantes , los investigadores encontraron también en el domicilio de Morón carteles sobrantes que no se usaron en la pegatina por las calles céntricas de la Ciudad de Buenos Aires. Según trascendió, el allanamiento se realizó bajó el control del fiscal Mauro Tereszko y se produjeron por ahora tres detenciones.

El allanamiento era uno de los 8 que se habían ordenado en La Matanza y Morón. Este se realizó en la calle Juan José Paso 1353 del municipio de Morón. Una dirección que los investigadores ya habían ubicado. 

De hecho, se determinó que los afiches se imprimieron en una empresa grande de Lanús, de allí salieron el viernes pasado para ser guardados en dicho domicilio de Morón y después salieron de ese lugar los fijadores en la noche del domingo, en la camioneta Fiat Fiorino, para hacer la pegatina en la madrugada del lunes. Minutos más tarde, alguien llamó a los medios indicándoles los lugares donde se pegaron los afiches con los agravios a la vicepresidenta. 

En las próximas horas habrá datos más precisos sobre quién encargó el trabajo a la imprenta ya que alguien envió la película con el original para hacer la plancha con la que se hizo la impresión.

Como anticipó Página/12, hay tres causas judiciales en marcha a partir de las denuncias del ministro de Seguridad, Aníbal Fernández, el ministerio público porteño y el empresario José Pepe Albistur. 

Está claro que la operación tuvo como objetivo crear mayores enfrentamientos dentro del Frente de Todos y hasta incentivar algún tipo de violencia. En el entorno de CFK afirman que no se presentarán como querellantes y que no responderán a la agresión.

De acuerdo a lo trascendido, el allanamiento en el domicilio de la calle Juan José Pasó lo realizaron efectivos de la policía bonaerense. Luego llegaron los policías porteños. En ese lugar se detuvo a una de las personas mencionadas en la investigación y otras dos personas que estaban en el momento de la llegada de los policías. 

Los efectivos buscaron constatar que la camioneta encontrada era la que buscaban. Allí determinaron que la cédula de identificación del vehículo estaba adulterada y sin chapas patentes colocadas. El Juzgado Federal de turno les ordenó el secuestro de la camioneta y las detenciones.

El estado de la investigación

La investigación avanzó a pasos agigantados a lo largo del miércoles y el jueves. Hay varias cuestiones ya esclarecidas:

  • La camioneta pertenece a una empresa que se llama Geovias, que está en situación de quiebra. Por eso habría entregado el vehículo como parte de pago de una deuda o una indemnización. Los titulares de Geovías no tendrian relación con lo ocurrido.
  • A partir de las cámaras se determinó que la Fiorino entró a CABA desde la zona oeste y que tras la realización de la pegatina volvió hacia el oeste. Ahora está determinado el origen y el final del recorrido: una esquina de la calle Juan José Paso, en Morón. 
  • La pegatina la hicieron fijadores contratados para la ocasión. No pertenecen a ninguna empresa. Les pagaron unos pesos para hacer el trabajo esa noche. Es la misma organización que, por ejemplo, cuando se realiza un festival en un barrio, pega carteles sin pagar derechos ni impuestos ni nada, todo obviamente en negro. Se trata de punteros de algún barrio que reclutan dos o tres personas.
  • Los carteles se imprimieron en una empresa de la zona sur. Por lo que se sabe, los dueños van a declarar en la justicia y sostienen que no tuvieron ninguna responsabilidad, que ni siquiera se enteraron de que se hizo ese trabajo en su imprenta. 
  • En cualquier caso, la lógica indica que habrá un fuerte indicio de quién estuvo detrás de la operación, por cuanto alguien ordenó y pagó el trabajo. Además, debieron entregar el original, que de por sí era una incitación a la violencia, con una foto de CFK y la leyenda Asesina. 

Parece evidente que en alguna de las tres causas judiciales que están a cargo del juez federal Daniel Rafecas, el fiscal Leonel Gómez Barbella y el fiscal porteño Mauro Tereszko, habrá novedades durante este viernes.