Se realizó a una semana del inicio de las protestas. El presidente Miguel Díaz-Canel denunció «mentiras» sobre lo que se vive en la isla.

Se realizó a una semana del inicio de las protestas. El presidente Miguel Díaz-Canel denunció «mentiras» sobre lo que se vive en la isla.

Los manifestantes reclamaron el fin del bloqueo norteamericano. . Imagen: AFP

Una semana después del inicio de las protestas en Cuba, el presidente Miguel Díaz-Canel llevó a cabo un acto de «reafirmación revolucionaria» en La Habana, que tuvo como protagonista a su antecesor, Raúl Castro. El mandatario denunció «mentiras» sobre lo que se vive en la isla.

En el Malecón de La Habana se realizó este sábado la actividad, con el objeto de “reclamar el levantamiento del bloqueo económico, comercial y financiero de Estados Unidos y el cese de los intentos de desestabilización”, según informó el gobierno cubano a través de Twitter.

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«En defensa de la Revolución Cubana se efectúa acto político-cultural en el malecón de La Habana. Junto al pueblo, el General de Ejército Raúl Castro Ruz, el Primer Secretario del PCC, Miguel Díaz-Canel y otros dirigentes del PCC, el gobierno y las organizaciones de masas”, dice la cuenta del gobierno cubano en la red social. 

«Lo que está viendo el mundo de Cuba es una mentira”, dijo Díaz-Cabel acerca de la difusión de “imágenes falsas” en redes sociales, que “alientan y glorifican la indignación y destrucción de la propiedad”.

Hay «un odio desbordado en las redes sociales», insistió. Pero «ninguna mentira se ha levantado por casualidad o por error, todo esta fríamente calculado en un manual de guerra no convencional», añadió el presidente, quien acusó a Estados Unidos de haber fomentado las protestas. 

«¡Nacimos para vencer y no para ser vencidos!», gritaba la multitud, convocada desde la madrugada, a través de los centros de trabajo y las universidades, en el Malecón de La Habana. Junto a Díaz-Canel estaba Raúl Castro, de 90 años.

Miles de personas salieron a las calles el pasado fin de semana, en la imagen de protesta interna más fuerte desde el Maleconazo del 5 de agosto de 1994. El acceso a Internet móvil fue cortado en la isla del domingo al mediodía al miércoles por la mañana, antes de ser restablecido pero de manera inestable. Cuba denunció que sus servidores fueron dañados por un ciberataque iniciado el 11 de julio, cuando se produjo una inesperada serie de protestas antigubernamentales impulsadas, en gran medida, por la situación económica y sanitaria que atraviesa la isla. La oposición, en cambio, había denunciado que el Gobierno había cortado el servicio de Internet cuando empezaron las marchas.

El acto tuvo lugar en el Malecón de La Habana. AFP

Antes de comenzar el acto, en la explanada de la Piragua, cerca de la embajada de Estados Unidos, un hombre fue arrestado después de gritar «Patria y Vida», el título de una canción de rap devenida himno de las protestas, según informó la agencia AFP.

De acuerdo al diario oficial Granma, también están previstos el sábado actos en otras ciudades del país como Santiago de Cuba, Bayamo, Camagüey y Santa Clara. Esta concentración tiene lugar con Cuba sumida en el peor momento de la pandemia: La Habana registró ayer 763 nuevos contagios, una de sus cifras más altas desde el inicio de la crisis sanitaria por el coronavirus.

El discurso del coordinador de los Comités de Defensa de la Revolución

«La Revolución cubana es y será de los humildes», afirmó Gerardo Hernández, coordinador nacional de los Comités de Defensa de la Revolución (CDR), mayor organización de masas del país.

Al intervenir frente a más de 100 mil habaneros el dirigente se refirió a la participación de sectores populares en los disturbios del 11 de julio en diferentes ciudades del territorio nacional.

Comentó que entre los cubanos que salieron a las calles a manifestarse había personas con preocupaciones y problemas legítimos, y a ellos les ratificó que pueden contar con la Revolución.

«El deber de los revolucionarios es acercarnos a esas personas, incluso a los que puedan pensar diferente, y escucharlos, conversar, encontrar puntos en común», enfatizó.

Sin embargo, precisó el coordinador de los CDR, «los lacayos del imperialismo sí son nuestros enemigos, así como quienes salen a manipular, afectan la tranquilidad de los barrios, tiran piedras contra hospitales infantiles y cócteles molotov; con esos no tenemos nada que conversar», remarcó.

Hernández se refirió a la campaña de odio desatada contra la nación caribeña: «Nos tiraron con todo y lo peor es que quisieron dividirnos», apuntó, y agregó que la unidad es el blanco porque saben que a lo largo de la historia le ha permitido a Cuba «superar todas las crisis y salir adelante».