Álvaro BELTRÁN PINZÓN

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Alejandro Galvis Ramírez eligió como proyecto de vida la suerte de su región. Su amor por Santander lo llevó a emprender actividades de toda índole, con la mira puesta en el propósito de generar desarrollo, propiciando, además, espacios cívicos, de expresión artística y de recreación que dan cuenta de su espíritu altruista.

Fiel al principio según el cual la tradición no es un peso muerto en la historia sino la fuerza vital desde donde se nutren los impulsos renovadores, Galvis Ramírez asumió tempranamente la empresa familiar, que en sus manos obtuvo la potencia expansiva al igual que la preservación de los valores que han mantenido estas páginas de Vanguardia como escenario propicio para la expresión pública de la razón.

Más allá de su figura distinguida e imponente, habitaba en él un ser que se replegaba en su extraordinaria sensibilidad. Sus ojos se inundaban al recordar episodios vividos con su familia; las dificultades y peligros que su oficio siempre le ofreció; y los vínculos entrañables con su padre, a quien le profesaba profunda admiración.

Alejandro era, por encima de todo, un hombre apasionado a las faenas del campo. Tal vez de ahí derivó su gusto por las expresiones ancestrales y la música folclórica, cuyas notas disfrutaba con especial deleite. Su sentido de humanidad se pone de presente en las palabras de un connotado compositor vernáculo, quien manifestó que solo ahora, con motivo de su muerte, había comprendido la magnitud de la obra de este empresario con el que jamás tocaron los temas de sus realizaciones, sino que, a través de sus canciones, tuvieron la fortuna de alimentar el espíritu y conocer sus almas.

Esta pandemia, que va segando vidas y sembrando dolor, no tiene puertas marcadas ni señales que la exorcicen. Hoy nos entristece el duelo por el amigo; por el amigo con el que disfrutamos la música, la grata conversación y la férrea esperanza en la superación de los obstáculos que entorpecen el progreso regional. Nuestra voz de condolencia y solidaridad para su querida familia y la comunidad que se ha conformado alrededor de su visionaria noción emprendedora.