Diego Otero Prada

Malas las noticias de julio para economía colombiana en los frentes de empleo, exportaciones y consumo de energía eléctrica.

  Según las cuentas nacionales del DANE, en el primer semestre la economía colombiana había disminuido 7,42%

Empleo

En julio la tasa de desempleo nacional fue de 20,2%, un poco por encima de la de junio que fue de 19,8%, o sea, siguió empeorando el mercado laboral.

   Pero en el mercado laboral urbano de las 13 ciudades y áreas metropolitanas, en el trimestre móvil mayo-julio, la tasa de desempleo estuvo en 24,7% por encima del 24,3% del trimestre abril-junio.  Situación muy grave si se tiene en cuenta que los inactivos aumentaron.      

 Por ciudades, Bogotá aumentó de 23,6% a 25,1%, en comparación con 11,1% en 2019.Por encima de Bogotá están Cali, Armenia, Florencia, Sincelejo, Manizales, Cúcuta, Manizales, Tunja, con tasas superiores a 30,0% en algunas de ellas.

  En cifras, en julio de 2020   en comparación con julio de 2019,  los ocupados disminuyeron en 4156 miles,  los desocupados aumentaron en 1532 miles y los inactivos crecieron en 1149, toda una verdadera tragedia.

   Estamos ante la presencia de una situación explosiva, de un gobierno que no ha querido hacer nada para ayudar a los desempleados, mientras que es muy generoso con las grandes empresas y va a prestar 360 millones de dólares a Avianca, una empresa que ya no es nacional.

Exportaciones

En julio las exportaciones cayeron 21,7% con relación al mismo al mismo mes de 2019, resultado de las caídas en combustibles e industrias extractivas en 44,8%. Las manufacturas decrecieron en 21,4% mientras que los productos agropecuarios, alimentos y bebidas crecieron en 16,5%.

Consumo de energía eléctrica

  En julio siguió cayendo el consumo de energía eléctrica, al decrecer 3,8% con respecto al mismo mes de 2019. Pero, al desagregar por sectores regulado y no regulado, las reducciones fueron diferentes: 3,16% para el consumo residencial, comercial y pequeña industria, y 5,55% para la mediana y grandes sectores. Sobresalen las caídas en transporte, comercio y establecimientos financieros, seguros, inmuebles y servicios a las empresas. Industria manufacturera es el único sector donde crece el consumo de energía eléctrica (Cuadro 1).

Cuadro 1 Tasas de crecimiento del consumo de energía eléctrica por sectores

%

Regulado -3,16
No regulado -5.55
Agricultura, ganadería, silvicultura, caza y pesca -4,6
Comercio al por mayor y por menor; reparación de vehículos automotores y bicicletas -15,36
Construcción, alojamiento, información y comunicaciones -11,29
Establecimientos financieros, seguros, inmuebles y servicios a las empresas -19,91
Explotación de minas y canteras 7,16
Industrias manufactureras -6,19
Servicios sociales, comunales y personales -13,64
Suministro de electricidad, gas y agua-12,22  
Transporte y almacenamiento -17,05

Fuente: XM

Conclusiones

 Ya lo habíamos proyectado, julio iba a ser otro mes pésimo para la economía colombiana, y esperamos que agosto sea igualmente regular.

 Septiembre, dado que se va a liberar más la economía, la situación no será tan grave, pero si se mantienen restricciones similares a las de Bogotá, como no permitir que se abran totalmente los sectores comerciales, planes de apertura de restaurantes no bien pensados y restrictivos, continuación del pico por cédula, y otras medidas incomprensibles, la recuperación no será tan fuerte. De por sí, hay varios departamentos y ciudades que siguen con restricciones, ya que no hay una política nacional, pareciera que no existiera presidente y que cada alcalde hace lo que quiera. Así, septiembre será también negativo.

   Esperamos que en el tercer trimestre también se tenga una caída en la economía, pero menor que la del segundo trimestre. Quedaría el último trimestre para que la economía se recuperara un poco para evitar una reducción el PIB fuerte. Vamos para un decrecimiento del PIB de por lo menos 8,0% en 2020, por encima de las cifras optimistas del gobierno.

   Una caída del 8,0% significa que regresamos a la situación del año 2017. Es normal que después de una recesión la economía crezca, pero aún con las cifras super optimistas del gobierno nacional de 5,5%, esto no alcanza a compensar la caída de 2020. Estaremos como a finales de 2017 en términos del PIB. En otras palabras, solamente con crecimientos en 2022 y 2023 se recuperaría el PIB a los niveles de finales de 2019. En otras palabras, vamos a perder entre cuatro y cinco años, un verdadero desastre. Caerá el ingreso per cápita, se continuará con un desempleo de dos dígitos y aumentarán la pobreza y la desigualdad, si partimos que seguirán las mismas políticas de corte neoliberal.

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