El sistema eléctrico colombiano  tiene varias experiencias difíciles en su operación durante las últimas tres décadas , siendo la más drástica la del “ apagón “de 1993 , que nos enseñó que la energía más cara es la que no se tiene y que llevó a una reestructuración de fondo del sector que en general ha funcionado bastante bien .

Es importante mencionar que con dificultades pero con éxito hemos enfrentado los 4 Niños 1996-1997, 2001-2002, 2008-2009, 2014-2015, donde especialmente en el último se tuvo que intervenir el mercado, pero permitió abastecer adecuadamente la demanda, dejando además varias experiencias relacionadas con la aplicación del “Estatuto de Racionamiento“. En resumen, la historia habla bien de la capacidad del sistema de abastecer adecuadamente la demanda, si tomamos las medidas necesarias a tiempo.

Situación actual

El nivel del embalse agregado del sistema eléctrico Colombiano está en el 35%, siendo el más bajo de los últimos 20 años; la hidrología que se presenta desde agosto del 2019 es el 75% de la media histórica y las más recientes de abril y Mayo han sido solamente del 55% y del 58% respectivamente, todo esto agravado por el hecho que en los últimos 4 años no se ha presentado un fenómeno del Niño y que dicho fenómeno ocurre cada 4 o 5 años, podríamos  estar ad-portas del Niño 2021.

Además no hay que olvidar que para enfrentar el verano del 2021, se requiere que en septiembre, el nivel del embalse agregado esté en el 70% y según los pronósticos del Ideam su recuperación en los próximos meses es incierta, por lo tanto es necesario durante los restantes tres meses, incrementar la generación térmica sustancialmente, del promedio actual de 43GWh/día a 75GWh/día, para llegar a dicho nivel de embalse. Si bien tenemos un parque térmico sólido, cuando se le exige trabajar en forma continua se suelen presentar problemas operativos que reducen su disponibilidad.

Irónico decirlo, pero la fuerte caída de la demanda debida al coronavirus, le ha ayudado al sistema para que los embalses no se hayan reducido más. Ahora bien, en caso que la economía colombiana se recuperara rápidamente, el incremento correspondiente de la demanda haría más difícil el suministro adecuado de electricidad en los primeros meses del año 2021 (verano).

Acciones necesarias de Política Energética

La situación actual y la experiencia de varias décadas, nos muestran el camino, donde indiscutiblemente si queremos recuperar el embalse agregado, no podemos seguir haciendo despachos puramente económicos, turbinando agua sin consideraciones relativas al abastecimiento de la demanda eléctrica en el verano 2020-2021, máxime que los estudios energéticos realizados por las entidades encargadas del Sector arrojan un valor esperado de racionamiento.

Teniendo en cuenta que la aplicación del “Estatuto de Racionamiento“ está orientada a sostener la confiabilidad del sistema en situaciones de riesgo de desabastecimiento y que los indicadores que evalúan las condiciones aún no activan la aplicación del  estatuto y dada la crítica situación , la CREG preparo la resolución 80 para aplicar directamente este mecanismo. En consecuencia es responsabilidad total de la Creg tomar las medidas regulatorias necesarias para asegurar el abastecimiento adecuado de electricidad, como también permitir el máximo posible de la autogeneración existente e incentivar el ahorro de la demanda.

Siendo la Resolución 80 crítica para la toma de las decisiones requeridas y habiendo sido publicada en abril 29/20, para recibir comentarios y sugerencias durante los siguientes tres días, es inexplicable para el sector y para el país, que aunque la Ministra anunció hace más de cuatro semanas que se iban a tomar medidas relativas a esta difícil situación energética, hoy lo que vemos son aplazamientos esperando que las “lluvias aparezcan”

Argemiro Aguilar Díaz, Gabriel Sánchez-Sierra

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