El su fallo, el juez Márcio Santoro Rocha, suspendió un decreto del presidente brasileño, Jair Bolsonaro, que definía a las iglesias y a las «casas de lotería», como «servicios esenciales».

Un tribunal de Río de Janeiro le prohibió al gobierno federal la publicación de la campaña contra el aislamiento social “Brasil no puede parar” porque está claro que que se opone «a la efectividad de las medidas» para combatir la pandemia del coronavirus.

El su fallo, el juez Márcio Santoro Rocha, suspendió un decreto del presidente brasileño, Jair Bolsonaro, que definía a las iglesias y a las «casas de lotería», como «servicios esenciales» durante la cuarentena debido a la emergencia sanitaria.

La decisión fue tomada ayer viernes, por un tribunal en la ciudad de Duque de Caxias, en Río de Janeiro, pero es de naturaleza nacional porque es un tribunal federal y responde a una demanda presentada por el Ministerio Público.

#Covid19 | La justicia brasileña le prohibió al gobierno federal la publicación de la campaña contra el aislamiento social “Brasil no puede parar”. La multa por infracción alcanza U$20.000

Otra derrota para el presidente Jaír Bolsonaro y el ministro de Economía Paulo Guedes.

En la decisión, el juez Rocha indicó que «está claro que el decreto pone en riesgo la efectividad de las medidas de aislamiento y aplanamiento de la curva del caso Covid-19».

«El acceso a iglesias, templos religiosos y de lotería fomenta la aglomeración y circulación de personas», agregó el juez federal.

El magistrado defendió que el Gobierno debería evitar emitir otras medidas que pudieran contradecir los métodos de prevención, incluidas las cuarentenas, adoptadas por algunos estados y municipios del país para enfrentar la pandemia.

Bolsonaro criticó las medidas de aislamiento social, adoptadas a nivel estatal y municipal, y subrayó que, aunque es necesario cuidar la salud de la población, también debe evitarse el fuerte efecto económico que puede causar la pandemia.

El miércoles pasado, el presidente brasileño decretó la reapertura inmediata de todas las casas de apuestas, que operan bajo la tutela federal. Al día siguiente, la medida se extendió a las iglesias de todas las religiones.
Según la prensa local, el Gobierno ya ha anunciado que apelará la decisión del tribunal brasileño.

El viernes, Brasil registró 3.417 casos y 92 muertes, con el 85 por ciento de las muertes con al menos un factor de riesgo, informó el Ministerio de Salud.