podría la infección por mal manejo de animales en un mercado de una ciudad china resultar salvando al mundo por dañarle la reelección a Trump? Esta es una posibilidad por las interrelaciones y dinámicas creadas por la hiperglobalización que hacen de la economía global un sistema caracterizado por complejidad (dinámica de modificaciones aleatorias, interrelaciones entre las partes y con el todo sujetas a discontinuidades y a feed-back positivo/negativo) y caos (dependencia de las condiciones iniciales, no linealidad o impacto no regular proporcionado en la relación entre elementos).

Ejemplos de lo primero son los sistemas económicos, los cuales evolucionan moviéndose entre equilibrios múltiples (fuera del caso particular del equilibrio) en círculos viciosos/virtuosos; y de lo segundo es el conocido efecto mariposa por el cual una modificación infinitesimal en una condición inicial puede traducirse en una diferencia enorme (un aletazo de una mariposa en India generar un tornado en California).

Estas interrelaciones dinámicas complejas e incontrolables explican que una epidemia en China podría impedir le reelección de Trump si le pega en su talón de Aquiles, el estado de la economía.

Esto es plausible por el impacto de la contracción China en las MN (especialmente las americanas), las redes productivas asiáticas, los exportadores de commodities (¡precio del café!) y la exuberancia irracional de los mercados bursátiles que caen por rumores (o se recuperan con la expectativa del imposible científico de una curación rápida).

El argumento imbatible electoralmente de la economía sería así derrumbado como resultado de una cadena de eventos provenientes de errores iniciales de las autoridades chinas: no regular lo standards de higiene en los mercados de alimentos; silenciar/reprimir la información (médico que alerto por interne al principio de diciembre); enfrentar inicialmente la situación con omnipotencia maoísta (el partido puede controlarlo todo: empezando por la información…) posponiendo la cuarentena en Wuhan un mes (entre el primer caso del brote a finales de Dic y la imposición a finales de Enero) cuando ya no es mucho lo que se logra, dado el largo período de incubación en que el portador asintomático está contagiando: debieron ser muchísimos en esa condición que salieron (entre 5’).

De ahí en adelante el proceso avanza ineluctablemente con la caída de la actividad económica en China ahora más dependiente del consumo y el impacto en las bolsas cuyas valuaciones son hipersensibles a exceptivas/rumores y eventos recientes siempre oscilando más que los fundamentales.

Como mucho del boom americano ha estado basado en ese boom bursátil una caída severa puede afectar aún más las perspectivas de continuidad porque a la incertidumbre se sumaría un descenso en el precio de las acciones que también contribuiría a deprimir la inversión (Keynes/Tobin).

Pero Trump y Johson creen que pueden proteger al impacto de la incertidumbre que crean sobre la inversión reduciéndole los impuestos a las empresas para que inviertan (establecido como inocuo pues ellas lo hacen cuando la rentabilidad esperada, no afectada por incertidumbre, es elevada por una creciente demanda).

La economía mundial no se ha recuperado del todo de la gran recesión por la crisis financiera 2008-9 porque a pesar del crecimiento en USA y en China, el crecimiento de esta decayó por estancamiento en áreas como Europa, el agotamiento de la fase del crecimiento impulsado por la inversión (transición al consumo) y la burbuja crediticia creada en el esfuerzo de mantener el crecimiento.

Las dudas en USA surgen de señales de que las expectativas de crecimiento están siendo afectadas (inversión curva de retornos de los bonos) a pesar de la respuesta positiva de los mercados bursátil y laboral y de precarias perspectivas mundiales (FMI/OECD); y de la hipersensibilidad a los riesgos, proclive a traducirse en pánicos ante eventos traumáticos como el recrudecimiento de catástrofes/siniestros por el calentamiento y una pandemia.

En esta situación cualquier evento puede precipitar una discontinuidad: una pandemia global por el ‘coronavirus’ puede ser el empujón que faltaba para que la economía mundial entre en la anunciada crisis/recesión. Una cadena causal con dinámicas sujetas a complejidad/caos, podría conectar un manejo no higiénico de animales en un mercado en Wuha y que a Trump se le baraje la presidencia. El mundo puede así salvarse de más deterioro ambiental y cambio climático, y de altos costos económicos y políticos.

Lo primero, la agravación de la catástrofe climática por el principal consumidor/productor de combustibles fósiles, con un continuado apoyo a las MN ese sector y el desmonte (anti-Obama) de regulaciones; el retraso de la mayor economía del mundo (su más voraz consumidor/depredador de recursos naturales) en la transición a la Green economy/energy; la legitimización de otros climate deniers y emisores de carbono (como Brasil, India, ¡Australia!); el torpedeo de los esfuerzos por enfrentar la más catastrófica falla de coordinación de la historia saboteando mecanismos globales (Tokio/París).

Lo segundo por el costo para la economía americana/mundial por la inestabilidad/incertidumbre con su desconocimiento de acuerdos de comercio y ambientales, nucleares y de otra institucionalidad (agencias regulatorias). Y político por su irresponsable desconocimiento de tratados y tradiciones, ligando perversamente concesiones económicas a ventajas políticas (revertiendo a Obama) con Irán, Ucrania, Iraq y Palestina (donde actúa como Dios en el Antiguo Testamento dando la tierra prometida a los israelitas) disponiendo de la tierra, los derechos y el estado nacional de los palestinos (en desconociendo de la legalidad internacional) y cometiendo imprudencias guerreristas con Irán.

¿Será que la ya bien probable contracción económica pudiera salvarnos de muchas más Trumpadas?

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