La entidad se vio forzada a dejar en libertad de acción a sus asociados por los conflictos internos

Desde las filiales de Tandil y Pergamino hubo declaraciones públicas en contra de la medida y hay muchas más delegaciones que tampoco la apoyan, pero temen represalias si se manifiestan abiertamente.

El cese de comercialización anunciado por la Mesa de Enlace para la semana que viene hizo estallar las contradicciones internas en la Federación Agraria. Luego de una jornada de cruces entre sus dirigentes, la entidad comunicó oficialmente que deja a sus bases «libres de acción». Más temprano, desde las filiales de Tandil y Pergamino hubo declaraciones públicas en contra de la medida y muchas más delegaciones dejaron saber su enojo por canales institucionales internos. El presidente de FAA, Carlos Achetoni, fue criticado porque decidió la adhesión sin previo paso por el consejo directivo. Por su parte, el gremio de trabajadores rurales y las entidades Fecofe y Bases Federadas también salieron públicamente a despegarse el lock-out. También hay tensión en Coninagro, cuyo presidente, Carlos Iannizzotto, apoyó la medida pero al mismo tiempo le tiró guiños al ministro de Agricultura, Luis Basterra.

Desde diciembre, cuando se actualizó el esquema de retenciones a las exportaciones del agro, industria y minería, las entidades tradicionales del campo y grupos de productores autoconvocados comenzaron a agitar la posibilidad de un cese de comercialización. Con la expectativa de la suba del 30 al 33 por ciento en la alícuota para soja y derivados, la amenaza del lock-out quedó a la vuelta de la esquina. La suba de retenciones finalmente salió a la luz, aunque en el marco de una serie de medidas que suavizan el efecto sobre el agro, entre las que se destaca la rebaja de las retenciones para el girasol (12 a 7 por ciento), harina de maíz (de 9 a 4 por ciento) y harina de trigo (9 a 7 por ciento). También se confirmó la implementación de un esquema de compensaciones, que permitiría que los productores que venden hasta 1000 toneladas se mantengan pagando el 30 por ciento de retenciones e incluso menos si venden hasta 500 toneladas. El incremento del 30 al 33 por ciento se daría para casi 15 mil productores (el 26 por ciento del total), aquellos que venden más de 1000 toneladas.

Si bien el esquema de compensación todavía no está oficializado, la intención oficial fue restar legitimidad al reclamo de las entidades más duras. La posición más intransigente la llevan adelante la Sociedad Rural y Confederaciones Rurales Argentinas (CRA), ambas con mayor vinculación con los grandes productores de las zonas tradicionales. Coninagro quedó en una situación incómoda, porque no hay consenso entre las bases para acompañar la medida. La entidad no emitió comunicado oficial y su presidente, Carlos Iannizzotto, dijo que “la paz social y el diálogo pueden, y deben, convivir aún en las discrepancias. Es por ello que Coninagro sigue apostando a entablar canales de conversación con el Ministro y el Gobierno para revertir esta situación”. “Con una protesta por cuatro días puede haber algún tipo de impacto en la liquidación de los cereales, pero el cese de comercialización no afecta al ciudadano en general, sino que tiene un impacto en la recaudación del impuesto”, agregó, y aunque aseguró que “no habrá cortes de rutas: el diálogo con el ministro Luis Basterra fue muy bueno, donde la propuesta no pudo satisfacer a nuestras bases. No hay ninguna instrucción de salir a las rutas y hubo una expresa petición de la vicejefa de gabinete respecto a la paz social”.

En Federación Agraria, la situación hizo estallar las contradicciones internas. «Luego de un extenso debate interno entre sus bases, la entidad entiende que entre sus representados hay diferentes posturas, por ello es que hasta el momento no ha tenido posición oficial ante el cese de comercialización anunciado. Por eso, la conducción de decide resguardar la unión de la entidad y deja a sus bases libres de acción ante el paro convocado para el próximo lunes», difundió Federación Agraria este viernes por la noche.

Más temprano, hubo voces contrarias en varias instancias institucionales intermedias. “La segmentación y compensación a pequeños y medianos productores es el triunfo de muchos años de lucha y trabajo de parte de las entidades de base. Claramente podemos pedir que esa segmentación sea más amplia, pero no podemos negar que es un avance sustancial que no puede tener como respuesta un cede de comercialización. Es la primera vez en la historia que a la Federación Agraria le conceden derechos y va al paro. Además, la medida no fue resuelta por el consejo directivo de la entidad”, indicó a Juan Manuel Rossi, presidente de Federación de Cooperativas Federadas (Fecofe).

La entidad Bases Federadas, que depende de Federación Agraria, planteó que “la propuesta de rebaja de retenciones para la mayoría de los cultivos y de las economías regionales, al igual que la compensación para productores de soja de menos de 10 mil quintales es el camino que proponemos y que estamos empezando a transitar. Por esto no adherimos al cese de comercialización”. Además, advirtió que se trata de un “paro dominguero” ya que “estamos a quince días de iniciar la cosecha y la mayoría no tenemos nada para vender”. Sebastián Campo, de la Federación Agraria de Pergamino, dijo que “no le encontramos explicación a este paro. Es un paro dominguero”, mientras que Nélida Serrano, de la filial de Tandil, planteó que “no entendemos por qué Achetoni no consultó a las bases. La medida del gobierno favorece mucho a nuestros asociados».

En tanto, el secretario general de la Unión Argentina de los Trabajadores Rurales y Estibadores (Uatre) planteó que “no es momento para el paro, porque la propuesta del gobierno beneficia a las economías regionales. Es lo que veníamos pidiendo”.

La entidad Apyme, más vinculada al ámbito de la pequeña y mediana industria, indicó que «es preciso alertar que hay un nuevo intento de imponer por sobre el bienestar general los intereses de un sector que se benefició de las sucesivas devaluaciones y la desregulación mientras la mayor parte de la sociedad fue llevada a una profunda crisis». Por su parte, el Frente Productivo Nacional señaló que «este gobierno busca una integralidad y un equilibrio con las medidas hasta el momento aplicadas, no son solo con las retenciones sino también la baja de la tasa de interés, créditos a tasa subsidiada y el dinero inyectado para motorizar el consumo interno».

Página12

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