El señor Diego Tamayo, rector encargado de Uniciencia con base en una conjura contra el suscrito ideada por su padre el politiquero Gerardo Tamayo, anda pregonando en medios que una serie de realizaciones mías son obra suya.

Fue durante mi administración que hice aprobar siete nuevos programas para Uniciencia, mediante un trabajo de más de dos años para que el Ministerio de Educación les diera el visto bueno. Cuatro de esos programas fueron aprobados a finales de 2018 y tres en el segundo semestre de 2019.

Estos programas fueron los de ingeniería industrial para Bogotá y Bucaramanga; ingeniería de sistemas, economía y derecho para Bogotá; derecho para Tunja y una especialización en derecho constitucional para Bucaramanga.

Ahora este señor Tamayo quiere apropiarse, como si fuera obra de él, de la aprobación de los programas de Derecho en Tunja, Ingeniería Industrial en Santander, la especialización de Derecho Constitucional en Bucaramanga e Ingeniería de Sistemas en Bogotá, basado en que las resoluciones de aprobación llegaron a finales de 2019.

Hay periodistas que han caído en los engaños de este joven, quien pretende utilizar a Uniciencia con el propósito politiquero de hacerse propaganda para lanzarse a la Cámara de Representantesen 2022, para lo cual está llenando la universidad de familiares y de sus amigos políticos, sin ningún tipo de concurso ni cumplimiento de requisitos.

Estas conductas son la expresión de una clase politiquera que busca solamente el beneficio personal y de su familia.

Quiero con este documento protestar por el comportamiento de este señor Tamayo, irresponsable e incompetente, a quien sus compinches lo colocaron como rector encargado de Uniciencia.

Les pido a los periodistas Alfonso Medina de La Parrilla y Rafael Serrano Prada de El Frente, que investiguen primero antes de creerles a politiqueros.

Diego Otero Prada

diegooterop@hotmail.com