El presidente de Zimbabue, Emmerson Mnangagwa, en una imagen de archivo en Harare. REUTERS/Philimon Bulawayo
El aumento de un 130% del precio del combustible por el Gobierno de Emmerson Mnangagwa provocó que cientos de manifestantes salieran a las calles el 14 de enero y convocasen una huelga general de varios días para protestar contra ese aumento de 1,38 a 3,31 dólares por litro.


El Gobierno respondió con una dura represión. Además de cortar Internet y bloquear las redes sociales, más de 700 personas fueron arrestadas, más de 170 heridas, 16 mujeres fueron violadas por soldados y entre 12 y 17 fallecieron, según grupos defensores de los derechos humanos en el país.
Argelia impide el quinto mandato de Buteflika
El 16 de febrero miles de argenlinos se echaron a las calles para protestar contra un posible quinto mandato del presidente Abdelaziz Buteflika ante las elecciones inicialmente convocadas para el 18 de abril. A pesar de que estas manifestaciones comenzaron a celebrarse a nivel local en la provincia de Bugía, el enfado se extendió, en parte gracias a las redes sociales, a nivel nacional, por lo que el 22 del mismo mes se convocó una manifestación nacional.


Las protestas se volvieron recurrentes hasta el 11 de marzo, cuando sus exigencias se cumplían al renunciar el presidente Buteflika a presidir un quinto mandato. Después, durante abril el primer ministro fue reemplazado por Nuredin Bedui, y Buteflika renunció a su cargo, para más tarde ser detenido junto a dos generales responsables de los servicios secretos en los últimos años.