El anuncio del presidente iraní, Hassan Rouhani, de incrementar un 50% el precio del combustible, provocó que miles de personas salieran a la calle a protestar por el aumento de los precios.

No obstante y tal y como ha ocurrido en la mayoría de las revueltas de los países latinoamericanos, los motivos de las protestas evolucionaron y los manifestantes comenzaron a quejarse sobre la desigualdad social y contra el régimen iraní. 

La primera medida del Gobierno fue cortar el Internet, durante 163 horas, motivo por el cual medios como la BBC  afirman que se conoce tan poco de las protestas en Irán. 

Finalmente, según destaca Europa Press, el líder de Irán ordenó que se pusieran fin a las movilizaciones haciendo lo que fuera «necesario», y las protestas se saldaron con 1.500 muertos, incluidos 17 adolescentes y 400 mujeres, según un balance confirmado por Reuters.