por Carlos Aznarez

La renuncia se da luego de más de dos meses de protestas en Irak, durante las cuales han muerto unos 500 muertos y 17.000 heridos. 

El presidente iraquí Barham Salih presentó este jueves su renuncia al Parlamento, para que sean los diputados quienes «decidan a la luz de sus responsabilidades como representantes del pueblo lo que vean oportuno».  

El anuncio se da luego de más de dos meses de protestas en Irak, durante las cuales se han registrado cerca de 500 muertos y 17.000 heridos. 

Salih presentó su renuncia tras rechazar al candidato a primer ministro presentado por la coalición Al Biná, Asad al Eidani. 

Ecandidato que es rechazado por los manifestantes. 

Aseguró que el movimiento de movilización popular reclama un representante en el Gobierno que atienda los intereses de la mayoría y no se concentre en asuntos personales o meramente políticos. 

Eidani es el actual gobernador de la provincia de Basra, rica en petróleo y apoyado por un gran número de parlamentarios. 

«El gobierno es rehén de los partidos corruptos y las divisiones sectarias», denunció el activista Sattar Jabbar, en la ciudad sureña de Nasiriyah. 

Entretanto, las protestas se mantienen en esta nación desde el pasado 1 de octubre para rechazar la corrupción, servicios deficientes y la falta de empleo.