Los presidentes o representantes de los colegios y asociaciones de economistas de América Latina y El Caribe, reunidos en Asamblea General en ocasión de celebrar su XII Congreso en la ciudad de San Salvador en la República de El Salvador, consideran oportuno y necesario expresar sus preocupaciones y demandas atendiendo a la difícil situación que viven nuestros países en la región en un contexto internacional caracterizado cada vez más por su complejidad.

En tal sentido

Constatamos que el mundo vive un periodo de grandes transformaciones. Han pasado más de diez años de la crisis económica mundial, la mayoría de los países y en particular los en vías de desarrollo siguen enfrentando retos estructurales que exigen nuevas estrategias de desarrollo. Mientras tanto, nuestra región continúa mostrando una estructura productiva deformada y registra con persistencia bajos niveles de productividad con inadecuada inclusión en las cadenas de valor. Unido a ello continúa la falta de equidad en los ingresos, siendo ALC la región más desigual del mundo, por lo que advertimos sobre la necesidad de avances tecnológicos que promuevan el desarrollo inclusivo y sostenible.

En este contexto el XII Congreso de la AEALC ha manifestado en diferentes trabajos presentados, su preocupación por la situación de la juventud latinoamericana y caribeña, con las decenas de millones de jóvenes, hombres y mujeres sin acceso a protección social deficiente, que profundiza la pobreza y los deja en condición vulnerable al asedio del narcotráfico y la criminalidad. La 4ta RI obliga a adquirir formación superior en los aspectos técnicos, de habilidad y destreza que permitan asumir los retos de las nuevas tecnologías. 

Reiteramos la denuncia a los hechos de corrupción, que permea las relaciones promiscuas del mundo empresarial y los bancos con los poderes ejecutivo, legislativo y judicial, la cual ha sido utilizada para subvertir, a través de los intereses de las transnacionales, la economía en nuestros países.

Alertamos que los recursos naturales en los que se basa el modelo vigente se agotan a medida que pasa el tiempo, lo que lo vuelve insostenible. Los incendios en la Amazonía son ejemplos dramáticos y muy recientes de los efectos de acciones depredadoras. Ello exige mayor compromiso global para combatir los efectos del cambio climático en consonancia con los avances que promueve la cuarta revolución industrial.

Al mismo tiempo alertamos a la comunidad regional sobre el avance de sistemas políticos de extrema derecha que pretenden profundizar el neoliberalismo en nuestros países.

Abogamos por la construcción de un nuevo orden internacional, justo, equitativo e inclusivo, donde no existan hegemonías y las relaciones entre los estados se basen en el respeto a los pueblos y a las instituciones elegidas por ellos, así como la igualdad soberana donde prime el multilateralismo.

Exigimos la prohibición del uso y de la amenaza de uso de la fuerza, el respeto a la libre determinación, soberanía e integridad territorial de los estados y la no injerencia en los asuntos internos, a la vez que demandamos la solución pacífica mediante el diálogo de las diferencias existentes a lo interno de cada país.

Rechazamos la discriminación por nacionalidad, raza, género o condición social que fomentan supremacías y nacionalismos irracionales, tales como las políticas implementadas contra los migrantes originarios de nuestros países.

Afirmamos contribuir con nuestros estudios e investigaciones a impulsar el proceso integracionista de nuestras naciones basado en la complementariedad económica y la cooperación mutua.

Nos comprometemos a promover el intercambio de ideas y experiencias de trabajo, a través de actividades y reuniones especializadas u otras vías, acerca de los problemas más acuciantes que enfrentan los países de ALC y apoyar la capacitación de la fuerza laboral que permita el acceso al uso de las nuevas tecnologías.

Condenamos la persistencia del bloqueo más largo de la historia contra Cuba, recrudecido en los últimos tiempos por políticas de estrangulamiento en el orden económico y social y recrudecido en estos momentos con la aplicación del título tercero de la ley ´Helms Burton¨.

Nos unimos a la demanda internacional de exigir libertad para el presidente de Brasil Lula Da Silva quien ha sido acusado y encarcelado a través de manipulaciones jurídicas, mediáticas y políticas vergonzosas.

Reclamamos el estricto cumplimiento de los acuerdos de paz con laFARC en Colombia, así como el cese de los asesinatos colectivos a excombatientes y a líderes sociales, indígenas y ambientalistasen toda la región.

Continuamos reclamando el fin del coloniaje al hermano pueblo de Puerto Rico y promoviendo su libre determinación.

La Asociación de Economistas de América Latina y el Caribe, que agrupa a los colegios, asociaciones y federaciones de economistas progresistas, reitera que asumimos la responsabilidad que nos corresponde en la batalla por hacer de nuestra región una zona de paz y desarrollo.