A finales del mes de octubre tendrán lugar elecciones presidenciales en Argentina, Uruguay y Bolivia que decidirán el destino de la izquierda en esos países.

En Argentina las encuestas son unánimes: va a regresar al poder el peronismo de centro izquierda con la fórmula Alberto Fernández para Presidente y Cristina de Kirchner para Vicepresidente. Va a ser una derrota apabullante para el derechista Mauricio Macri, el favorito del Fondo Monetario Internacional, los Estados Unidos y los ortodoxos de todos los pelajes.

En Uruguay, aunque el candidato del Frente Amplio lidera las encuestas con casi el 40% de los votos va a darse una segunda vuelta en que la derecha irá unida y puede perder Martínez  el hombre del Frente.

En Bolivia, Evo Morales  lidera las encuestas con un 39%  seguido por el expresidente derechista Carlos Meza quien está a 14 puntos de diferencia. Si esos resultados se dan Evo ganaría porque en la Constitución boliviana se establece que gana quien tenga una diferencia de por lo menos 10 puntos con el segundo.

En Ecuador las elecciones son hasta  el año 2021, pero Lenin  Moreno, el actual presidente electo gracias a Rafael Correa, resultó un traidor sin pena y es ahora enemigo del correísmo y persigue a su líderes utilizando el poder judicial  que está comprado.

El gobierno de Lenin Moreno está acosado de múltiples problemas. Tiene baja aceptación popular. Cayó en las manos del Fondo Monetario Internacional y ahí está su entierro. Siguiendo la receta del fondo aplicó hace pocos días lo que se llama un paquetazo de medidas neoliberales que ha rechazado el pueblo ecuatoriano. En un acto de soberbia e insensato subió los precios de los combustibles de u  día para otro en casi cien por ciento. No aprendió de lo que le pas+ó a Carlos Andrés Pérez en Venezuela que hizo lo mismo en 1982 y tuvo que entregar el poder.

Pero esta es una de las varias medidas tomadas por este siervo del Fondo, la flexibilización laboral, el camino hacia la privatización de las pensiones, la salida de la OPEP, la persecución a sus rivales políticos, la destrucción de la Unasur, la entrega total a Trump.

Lenin Moreno persigue a sus rivales políticos con la utilización de lo que se llama el Partido Judicial, como se  denomina los jueces dedicados a perseguir a la izquierda en Brasil, Argentina, Bolivia y Ecuador.

Las elecciones de octubre son un indicador de si el péndulo se inclina hacia la izquierda. Lo más seguro es el triunfo de las fuerzas progresistas en Argentina, un país de peso  en la región. En Bolivia las probabilidades de que gane Evo son altas. Uruguay está en duda, puede ganar la derecha. En Ecuador Lenin Moreno está en fuertes dificultades para seguir su mandato traidor. La reacción ciudadana en el pasado ha tumbado a varios presidentes.

Mientras tanto, en Colombia todo parece indicar que las fuerzas que defienden al establecimiento y al paramilitarismo se impondrán

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